
Si bien un abogado necesitaría usar las dos. Facebook para mantenerse en contacto con los amigos y conocidos (compañeros de la facultad, del trabajo, etc.), Twitter le permitirá compartir temas de su interés con desconocidos.
En Twitter, tenemos la posibilidad de propagar aquello que nos interesa, y de obtener buena información. Encontraremos datos candentes y las últimas tendencias de nuestra profesión, especialmente si se relaciona con la web 2.0.
Pero tampoco debemos descuidar Facebook, para mantener los lazos con nuestros amigos, colegas y demás personas vinculadas a la profesión, aunque en Twitter podremos expandir nuestra área de acción, dándonos a conocer y aumentado nuestro prestigio profesional.
Facebook se usa para seguir en contacto, y Twitter para aprovechar la buena información, incrementando nuestras posibilidades de generar nuevas relaciones o vínculos profesionales.