
* Usar técnicas de GTD (Getting Things Done). A veces nos vemos abrumados por tantas cosas a hacer que perdemos mucho tiempo solamente en pensar por donde empezar. Por eso tener procedimientos suele venir bien.
* Dormir poco. Otra obviedad, para tener más tiempo de día hay que quitárselo a la noche, pero ojo, sin desmejorar el descanso, quitando sólamente el tiempo de “perrear en la cama”. Para esto es bueno crear hábitos y rutinas, para que el cuerpo se acostumbre.
* Saber decir no. Este es de los apartados que más estoy trabajando a nivel personal. Es importante tener claras tus prioridades y saber que te aporta y que no a tus objetivos. No se trata de ser borde, sino claro, porque si quedas con una persona a la que sabes que no le vas a ser de ayuda, también le estás haciendo perder el tiempo a ella.
* Delegar en tu equipo. Esto me lo explicó muy bien con un ejemplo un antiguo jefe, “si tienes un equipo de 5 personas y aprendes a delegar bien, es como si tuvieras 10 brazos más”. Claro está que lo importante es tener coordinado al equipo para que no vaya cada brazo por su lado.
* Pagar por tiempo, externalizando cosas superfluas. Aquí hay miles de ejemplos, donde lo importante es tener claro el valor de tu tiempo, entonces tu decides si merece la pena coger a alguien que te planche, que medio de transporte usar, contratar gestores, etc.